viernes, 27 de enero de 2012

27-01

Y sí, ha llegado el 27.
¿Qué decir?
¿Qué se suele decir el día de un cumpleaños?
No lo sé... Empezaré con lo típico.
Felicidades abuelito, ya son 90 años. Sé que nunca vas a leer esto, para empezar porque nunca has aprendido, bueno ni te has planteado, a usar un ordenador; y para seguir porque no tendré tiempo de decirtelo, ni tiempo ni fuerzas.
Pero bueno, he tenido suerte, has llegado a los 90 como yo quería, gracias.

Un cumpleaños suele ser un día feliz. Así que no entiendo porque todos estamos tristes por aquí. Tampoco entiendo porque se me caen las lágrimas a escribir esto. Todo el mundo me dice que no debería involucrarme tanto, que la muerte es parte de la vida, y lo sé, pero es triste. Tengo derecho a llorar, ¿no?

La mayoría de la gente no entenderá porque escribo esto, me da igual. Lo hago porque no tendría la fuerza suficiente para decirlo en voz alta sin echarme a llorar.

Han sido 90 grandes años a tu lado abuelito, casi todos buenos, casi....
Hacerse mayor ha tenido que ser duro y enfermar también, no solo ara ti, para todos los que hemos estado cerca también, y probablemente mucho más.
Pero a pesar de todos estos años de mala racha siempre te voy a recordar como aquel abuelito que le cogia caramelos a su mujer del tarro de encima de la nevera para darselos a su ñieta, al que le gustaban las peliculas del oeste e ir a tomar cortados al bar del pueblo, todos te echan de menos por ahí, y en casa también.
Te quiero mucho abuelito, hoy cumples 90 añazos, ya has cumplido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario