martes, 28 de agosto de 2012

¿Jugamos?

Juguemos a un juego, uno en el que sólo nosotros pongamos las normas. Nadie más lo entiende, pero tampoco importa. En este juego hay que hacer lo que se quiera, sin pensar en las consecuencias. Sí sí, todo lo contrario a la vida real. En este juego no pondremos etiquetas a lo que hagamos. Ni novios, ni pareja, ni rollo, todo eso está prohibido aquí. Seremos ante todo amigos. En este juego no habrá necesidad de mentir para conseguir algo, así que no se podrá decir ''te quiero''. Tendrás que ser tú mismo, pero sobre todo, tendrás que dejarme ser quien soy. No habrá compromisos, sólo hará falta dejarse llevar. En este juego no existirán los celos ni los trapos sucios, sólo la diversión. Nada estará mal visto. En este juego no juzgaremos al que viva como quiera, sin ataduras. En este juego no hace falta que definas eso que sientes, se estropearía todo; sólo tienes que vivirlo. 
Suena bien ¿eh? ¿Jugamos? 

Noches con olor a recuerdos.

Era siempre por las noches cuando ella pensaba con claridad, lejos de ruidos molestos en casa y en la calle; lejos de tanto movimiento. Tan cerca de la tranquilidad... Era por las noches cuando ella pensaba, sentada en la cama lápiz en mano y cuaderno en las rodillas siempre dispuesta a garabatear cualquier cosa o escribir cuatro frases sin sentido que le saliesen en el momento. Siempre se dejaba llevar por pensamientos incoherentes que iban de un tema, a otro completamente diferente.
Pero no esa noche.
Esa noche se acordaba de él. Casi podía volver a verle tendido en la misma cama en la que ella se sentaba todas las noches a pensar, la cual, lejos de desprender su habitual calidez, ese día era fría. Casi podía oír su respiración tranquila y relajada. Podía recordar perfectamente su rostro sereno y despreocupado medio hundido en la mullida almohada de plumas, y su cuerpo fundiéndose con las sábanas blancas que vestían su cama aquella noche. Si se esforzaba casi podía sentir su tacto al pasar la mano por el colchón dónde él se tumbó.
Pero sabía que sólo eran recuerdos. Recuerdos imborrables en su memoria que hacían que no pudiese sacar de su cabeza a aquel muchacho. Recuerdos que le hacían revivir una y otra vez cada momento cerca suyo. ¿Qué sería de aquel chico? No recordaba su nombre, en verdad, esa noche sobraban las presentaciones, parecían conocerse perfectamente el uno al otro a pesar de no haber intercambiado ni media palabra. No, no sabía su nombre, nunca lo había sabido, ni falta que hacía. Pero si recordaba sus ojos y la forma en la que parecían hipnotizarla, si que recordaba sus manos y la delicadeza con la que habían recorrido su cuerpo. ¿Le recordaría él de la misma forma? Ella no lo sabía, pero él anhelaba volver a verla exactamente de la misma forma.

Sociedad.... suciedad.

''El Hombre es naturalmente bueno, es la sociedad lo que lo corrompe.'' Jean-Jaques Rousseau (pensador franco-suizo del siglo XIII)
Esta entrada, no necesita más explicación.

viernes, 3 de agosto de 2012

Grande Kase.O:

Citando al más grande:

      "Yo puedo amar mejor que Romeo, pero a una musa al musa, ya no es objeto de deseo. No sé si me entendéis joder que no os enamoréis, chicos y chicas pillad esto porque lo recordaréis. Que lo mejor es ir de flor en flor pues no da dolor, y es que el que no guarda amor, luego no guarda rencor contra sí mismo...''



''Amor''

El amor. El amor es un tema del que hoy en día se oye hablar por todas partes. Es más, es un tema que ha estado presente a lo largo de la historia. 
¿Qué es el ''amor''? La rae define el amor como:
1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
4. m. Tendencia a la unión sexual.
¿No os dais cuenta?  Nos están lavando el cerebro. Sólo se refiere al amor entre dos personas que se atraen sexualmente y mentalmente por así decirlo. Y ese, querido lector, es el amor más superfluo de todos. ¿Qué hay del amor hacia un amigo? ¿Hacia la familia? Y para mi, el más importante de todos; ¿qué hay del amor hacia sí mismo? 
He aprendido gracias a cierta gente que hay que quererse y respetarse a uno mismo por encima de todo, si no  te respetas y te quieres ¿quién coño lo va a hacer?  Quierete, ese es el secreto.