martes, 22 de noviembre de 2011

Ni el mal sabor que se te queda en la boca al haber mordido la piel de una mandarina, es comparable al mal sabor que se te queda al recibir una mala noticia, que quieras que no, es así, y no va a cambiar.

Y aunque no quiera creerlo, va a ser que es así*

Y es que las lágrimas de mis ojos me impiden ver más allá de las borrosas manchas que me rodean.
Y es que la preocupación de mi mente me impide pensar más allá  de lo que pueda pasar a partir de ahora.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Hoy amanece que no es poco (:

Desperté, la casa estaba oscura a pesar de ser las 8. Salí a la terraza y mire las plantas, habían marchitado,  tenían pinta de no haber sido cuidadas hacía semanas. Miré hacia el cielo y, para mi desdicha, no vi el sol. Esa mañana estaba oculto entre nubes oscuras, grises, que le daban al amplio cielo de Zaragoza un aspecto plomizo y triste. Eran tan espesas que apenas se filtraba un rayo de sol que le diese algo de vida a la ciudad.
Bajé la vista hacía el suelo con la esperanza de ver algo de vida, movimiento, algo; pero lo único que alcancé a ver fueron unos escasos coches que recorrían las calles de mi barrio y algunos transeúntes trajeados que deduje, iban a trabajar, caminando en distintas direcciones, con la vista al frente o clavada en algún aparato que sujetaban, que les absorbía y parecía impedirles ver algo a su alrededor. Me dieron pena.
Recordé en que planta se hallaba el piso de mi padre, en la octava, y que desde ahí se alcanzaba a ver, por encima de algunos tejados, el barrio continuo al mío. Era igual, todo parecía gris a pesar de no serlo. El tono deprimente del cielo parecía comerse la parte superior de los tejados llevándose toda la vida de la ciudad.
Entonces, fue cuando vi un pajarillo cruzar el cielo hasta ir a posarse en su nido, que estaba en una rama del árbol más cercano a mi casa. Lo vi piando felizmente, lo más seguro es que despertase a gran parte del vecindario.Y eso me hizo sonreír y pensar: "Vale, que todo esté gris y que probablemente vaya a llover... pero joder, es un día más, quien sabe si mañana habrá otro." Aprendí a valorar cada día, a despertarme y dar gracias por ver que lo he hecho, me he despertado, sigo viva; a ver vida en un paisaje deprimente, porque quieras que no, hay vida por todas partes, la calles, las casas, los supermercados,los parques, todo rebosa vida.
Porque siempre hay que tener en cuenta que hoy amanece, que no es poco.