Decenas de sentimientos que, llegado a cierto punto, no puedes retener más. Entonces tienes ganas de gritar, romper algo, pegar a algo... o llorar. Lágrimas que resbalan por tus mejillas, empapan tu cara y caen, al pecho, al suelo, a donde sea, pero siempre caen. Hay miles de lágrimas, las mías son pesadas, amargas, cargadas de frustración contra todo, o contra mi misma. Son lágrimas que se escapan en contra de mi voluntad cuando ya no puedo más, cuando mi cuerpo ya no aguanta.
sábado, 30 de junio de 2012
Ella llegó de improvisto, como hacen las mejores personas, las que marcan de por vida. Ella llegó ese día y lo encontró.
La primera mirada lo unió más que cualquier conversación. Fue lo que se llama ''amor a primera vista''
El la vio y lo supo ese día sólo quería ser feliz, y quería serlo a su lado.
Y eso hizo aquella noche. Aquella noche que pasó con ella.
Era la noche idónea para estar juntos en la playa, las olas del mar les proporcionaban la música de fondo, la oscuridad de la noche les daba la intimidad necesaria, y el manto de estrellas que cubría el cielo parecía protegerles del mundo exterior.
Aquella noche él logró deshacerse de su pasado y dejarse conducir por el deseo. Aquella noche se pertenecieron, aquella noche, por un momento, fueron sólo uno.
Se dejo seducir por el aroma de su pelo, por el sabor de sus labios, por el tacto de su piel... Por todo lo que hacía de ella la mujer de sus sueños. Se dejo seducir y se olvidó de todo, esa noche sólo existían ellos, y nada más importaba, estaban en en lugar y en el momento perfecto.
Pasaron horas a comerse a besos y recorrerse a caricias, pasaron horas a decirse palabras apasionadas al oído.
Pero se quedó en eso, horas. Como en todos los cuentos, hay un final.
Se despertó en la orilla de la playa despeinado y a medio desvestir, pero ella ya no estaba, había desaparecido cómo había llegado: con la noche. Sólo dejo su olor en su camiseta, sólo dejó las marcas corridas de pintalabios en su boca y cuello, sólo dejó una nota en la que ponía: ''Estas horas nos pertenecerán eternamente y nada ni nadie podrá estropearlas.''
No volvieron a encontrarse pero siempre quedaron los recuerdos de esa noche de pasión y deseo, de besos y abrazos, de palabras dulces y apasionadas... Siempre quedó la playa y las olas a las que les gritaron su mutuo amor. Siempre.
La primera mirada lo unió más que cualquier conversación. Fue lo que se llama ''amor a primera vista''
El la vio y lo supo ese día sólo quería ser feliz, y quería serlo a su lado.
Y eso hizo aquella noche. Aquella noche que pasó con ella.
Era la noche idónea para estar juntos en la playa, las olas del mar les proporcionaban la música de fondo, la oscuridad de la noche les daba la intimidad necesaria, y el manto de estrellas que cubría el cielo parecía protegerles del mundo exterior.
Aquella noche él logró deshacerse de su pasado y dejarse conducir por el deseo. Aquella noche se pertenecieron, aquella noche, por un momento, fueron sólo uno.
Se dejo seducir por el aroma de su pelo, por el sabor de sus labios, por el tacto de su piel... Por todo lo que hacía de ella la mujer de sus sueños. Se dejo seducir y se olvidó de todo, esa noche sólo existían ellos, y nada más importaba, estaban en en lugar y en el momento perfecto.
Pasaron horas a comerse a besos y recorrerse a caricias, pasaron horas a decirse palabras apasionadas al oído.
Pero se quedó en eso, horas. Como en todos los cuentos, hay un final.
Se despertó en la orilla de la playa despeinado y a medio desvestir, pero ella ya no estaba, había desaparecido cómo había llegado: con la noche. Sólo dejo su olor en su camiseta, sólo dejó las marcas corridas de pintalabios en su boca y cuello, sólo dejó una nota en la que ponía: ''Estas horas nos pertenecerán eternamente y nada ni nadie podrá estropearlas.''
No volvieron a encontrarse pero siempre quedaron los recuerdos de esa noche de pasión y deseo, de besos y abrazos, de palabras dulces y apasionadas... Siempre quedó la playa y las olas a las que les gritaron su mutuo amor. Siempre.
jueves, 21 de junio de 2012
Carrera contra el dolor.
Ya no puedes más, te has escondido en todos los recovecos de la ciudad e incluso has descubierto nuevos, pero siempre te encuentra. Siempre te atrapa. Siempre te hiere. Cuando llegas a este punto sólo te queda una opción: correr, lejos, rápido, solo correr. Corres, huyes lo más lejos que puedes de esa sensación que siempre te ha perseguido. Sigues hasta quedarte sin aliento, pero no paras, eso es lo peor que puedes hacer y lo sabes. No puedes permitirte perder esta carrera. No por el premio, no por la fama, no por el contrincante y no por un logro personal. No puedes permitirte perder la carrera por las consecuencias que con llevaría . No puedes permitir que ese gran monstruo te encuentre, o te matará por dentro. Ese gran monstruo es el dolor. Si eres débil se apodera de ti hasta marchitarte, y si consigues evitar que lo haga vives con un corazón de piedra. Sería fácil pensar que un corazón de piedra es irrompible, impenetrable, pero no. Un corazón de piedra es frágil. Al más mínimo golpe se araña, agrieta o incluso rompe. Y los sentimiento se filtran en su interior como si fueran agua. Esos sentimientos ya no vuelven a salir, se quedan encerrados dentro y no vuelven a ver la luz, nunca. Te vas volviendo poco a poco de piedra también y a los ojos de los demás te vuelves duro y insensible. Y no te lo puedes permitir. Entonces corres más, te duele el pecho, pero nada importa, si te alcanza el dolor se habrá acabado todo, y aceleras todo lo que puedes. Ya no aguantas, una piedra en el suelo hace que tropieces y caigas. Y entonces lo ves de frente, da miedo, a través de sus ojos ves todas tus pesadillas juntas, tus temores, tus inseguridades. Suplicas que te mate, pero, te quiere hacer sufrir.
Y ocurre es inevitable, somos iguales,todos morimos, nos guste o no es así. ¿Desolador?, ¿triste? ¿cruel? ; yo creo que no, justo, esa es la palabra que me viene a la cabeza al fin y al cabo todos morimos o todos respiramos y por desgracia o beneficio todos acabamos sintiendo, ser fuerte por fuera solo demuestra serlo por dentro , los sentimientos son como una droga te atrapa te embauca te pose, nada puede importar mas que calmar esa necesidad que te suplican y nada te importa mas que callar y apagar esa necesidad. No vale la pena correr, todos lo hacemos, pero siempre habrá una piedra que ara que caigamos y si caemos todo acabara.....seremos libres.
(Último párrafo escrito por Domin, mi gran ayuda e inspiración. Muchísimas gracias.)
Y ocurre es inevitable, somos iguales,todos morimos, nos guste o no es así. ¿Desolador?, ¿triste? ¿cruel? ; yo creo que no, justo, esa es la palabra que me viene a la cabeza al fin y al cabo todos morimos o todos respiramos y por desgracia o beneficio todos acabamos sintiendo, ser fuerte por fuera solo demuestra serlo por dentro , los sentimientos son como una droga te atrapa te embauca te pose, nada puede importar mas que calmar esa necesidad que te suplican y nada te importa mas que callar y apagar esa necesidad. No vale la pena correr, todos lo hacemos, pero siempre habrá una piedra que ara que caigamos y si caemos todo acabara.....seremos libres.
(Último párrafo escrito por Domin, mi gran ayuda e inspiración. Muchísimas gracias.)
Y que se le va a hacer si el tiempo pasa y las cosas cambian.
Te has vuelto como un sueño. Eres un recuerdo que ansío coger y traer de nuevo conmigo pero que cada vez que oso rozarle se escapa y hace que mi presente sea más negro. Eres un personaje muy preciado de mi pasado que ha ido cambiando y al que ya no reconozco. Un sueño, un recuerdo, un personaje, algo que me ha cambiado. Algo que un día consiguió hacerme reír y ver la luz, pero que hoy ha hecho que habrá los ojos y vea que no, no todo es rosa, no todo es felicidad. Todo eso ya lo sabía, lo que no sabía era el asco que me pueden hacer sentir otras personas, hipócritas, imbéciles, arrogantes y demás personas que hacen que pierda la fe en el ser humano. Fe que perdí hace mucho, fe que ya no encontraré, no por el momento.
Eras un amigo, y, hoy, un desconocido.
lunes, 23 de abril de 2012
Va de valor.
Hace unos días mi profesora de francés me dijo algo que se me ha quedado grabado:
''Existen dos tipos de valor, el ''valor social'' y el ''valor personal''.''
El valor social es atreverse a ser quien eres ante una sociedad que te va a criticar por no tener los gustos, la imagen, la mentalidad, los sueños etc, establecidos por gente ingenua y cerrada de mente. Ser quien eres ante un sociedad que habla y hiere. Ser quien eres ante todo, sin que te importe, eso lleva al siguiente punto: El valor personal.
El valor personal es no engañarse a si mismo, eres quien eres, y punto. Que no importe lo que piense la gente. Y sobre todo, no dejarse influenciar por nadie. Tener amor propio. Quererse a si mismo como a nadie y buscar a gente que te quiera a ti, y no a quien te piden que seas.
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