domingo, 4 de diciembre de 2011

Do you know how much I need you right now?

Sóla y aburrida en un pueblo perdido en la montaña. Lo único presente en este pueblo alejado de todo, es el frío y el silencio. Sobre todo el silencio. No se oye nada a parte de las teclas de mi portátil y del ruido que hacen los radiadores. No hay voces en la calle, no pasan coches y los gatos son tan sigilosos que parecen fantasmas. No se oyen los ladridos del perro del vecino ni a mi tía gritarle a mis primos, no se oye la televisión, no se oye la radio. Sólo el silencio, el mismo que hace que note cada vez más tu ausencia y maldiga más y más la distancia que hoy nos separa. Tú en la ciudad y... yo aquí. No paro de pensar en ti, estás en lo que escribo, estás en mis fotos, estás en todas partes, pero sin estar realmente aquí. El único modo de poder saber de ti es tu tuenti, y el único modo de oírte es imaginar tu voz al leer tus mensajes. Me encantaría que estuvieses aquí. Oh dios, daría lo que fuera. Todo cambiaría, estaríamos sentados en los bancos del salón enfrente del fuego, con el ruido de la tele y de mi familia revoloteando por la casa. Vega y Gara estarían en la terraza ladrándose y jugando como locas, y el olor del cocido que se está cocinando en la hoguera impregnaría toda la sala. No necesitaría la chaqueta para calentarme, sólo me haría falta colarme entre tus brazos para que me abrazases y robarte un besito. Sería perfecto.
Pero no es así voy al salón y sólo veo a gente, sentada enfrente de una televisión sin hablar si quiera, las perritas de mi prima duermen en vez de jugar, mis primos están absorbidos por la play y el humo del fuego me hace toser. Y lo peor de todo es que tú, no estás. Todo parece tan vacío....
Te echo de menos, te escribo... te quiero.
Cuando estés triste no llores, pues has de recordar, que si sientes tristeza, es por que has sentido alegría y la alegría es algo que siempre llega a quien se esfuerza por alcanzarla. Que has tenido un mal día? Yo también y tú al igual que yo no estás sol@. Que te sientes sol@? No pasa nada, siempre hay alguien dispuest@ a hacerte compañía aún que sea en la distancia.
Siempre, y repito SIEMPRE hay soluciones a tus problemas, sólo tienes que compartirlos con alguien que sepas que va a seguir ahí aunque sea un mal día y le pidas que se vaya.

martes, 22 de noviembre de 2011

Ni el mal sabor que se te queda en la boca al haber mordido la piel de una mandarina, es comparable al mal sabor que se te queda al recibir una mala noticia, que quieras que no, es así, y no va a cambiar.

Y aunque no quiera creerlo, va a ser que es así*

Y es que las lágrimas de mis ojos me impiden ver más allá de las borrosas manchas que me rodean.
Y es que la preocupación de mi mente me impide pensar más allá  de lo que pueda pasar a partir de ahora.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Hoy amanece que no es poco (:

Desperté, la casa estaba oscura a pesar de ser las 8. Salí a la terraza y mire las plantas, habían marchitado,  tenían pinta de no haber sido cuidadas hacía semanas. Miré hacia el cielo y, para mi desdicha, no vi el sol. Esa mañana estaba oculto entre nubes oscuras, grises, que le daban al amplio cielo de Zaragoza un aspecto plomizo y triste. Eran tan espesas que apenas se filtraba un rayo de sol que le diese algo de vida a la ciudad.
Bajé la vista hacía el suelo con la esperanza de ver algo de vida, movimiento, algo; pero lo único que alcancé a ver fueron unos escasos coches que recorrían las calles de mi barrio y algunos transeúntes trajeados que deduje, iban a trabajar, caminando en distintas direcciones, con la vista al frente o clavada en algún aparato que sujetaban, que les absorbía y parecía impedirles ver algo a su alrededor. Me dieron pena.
Recordé en que planta se hallaba el piso de mi padre, en la octava, y que desde ahí se alcanzaba a ver, por encima de algunos tejados, el barrio continuo al mío. Era igual, todo parecía gris a pesar de no serlo. El tono deprimente del cielo parecía comerse la parte superior de los tejados llevándose toda la vida de la ciudad.
Entonces, fue cuando vi un pajarillo cruzar el cielo hasta ir a posarse en su nido, que estaba en una rama del árbol más cercano a mi casa. Lo vi piando felizmente, lo más seguro es que despertase a gran parte del vecindario.Y eso me hizo sonreír y pensar: "Vale, que todo esté gris y que probablemente vaya a llover... pero joder, es un día más, quien sabe si mañana habrá otro." Aprendí a valorar cada día, a despertarme y dar gracias por ver que lo he hecho, me he despertado, sigo viva; a ver vida en un paisaje deprimente, porque quieras que no, hay vida por todas partes, la calles, las casas, los supermercados,los parques, todo rebosa vida.
Porque siempre hay que tener en cuenta que hoy amanece, que no es poco.